
Crema de avellanas y algarroba sin azúcar añadido
La harina de algarroba es una sustituta ideal del cacao y del chocolate en polvo, ya que se puede emplear en las mismas preparaciones que éstos. Pero lo mejor es que, a diferencia del cacao, que tiene cafeína y teobromina, la algarroba no contiene sustancias excitantes, por lo que es perfecta para los niños y para personas con insomnio, hiperactividad o sensibilidad a la cafeína.
Esta crema de avellanas y algarroba es una alternativa saludable y sostenible a la crema de cacao convencional. Y es que no sólo es libre de lácteos y sin azúcar añadido, sino que su segundo ingrediente principal, la algarroba, es una legumbre que se cultiva en climas mediterráneos, y por lo tanto, no precisa de un transporte tan costoso como el del cacao, razón por la que su precio es también más económico.
Otro punto a favor de la algarroba es que no tiene apenas grasa, es rica en triptófano (hace que el cerebro segregue serotonina) y su sabor no es amargo sino ligeramente dulce, por lo que podremos hacer una crema de avellanas sin necesidad de echar mucho endulzante, pues la algarroba ya es naturalmente dulce.
En cuanto a las características de esta deliciosa crema, su textura es untuosa y con cuerpo y su sabor es intenso y dulce, con acarameladas notas de avellanas tostadas.
De esta receta también cabe destacar que está realizada sin azúcar añadido, pues en lugar de ésta lleva sirope de dátiles, una alternativa más saludable y nutritiva que, además, la dota de una melosidad aún mayor.
Gracias a la riqueza de sus ingredientes, esta crema de avellanas y algarroba nos aporta proteína, fibra, betacaroteno, fitoesteroles, carbohidratos, protoantocianidinas, triptófano, lecitina, isoflavonas, ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9, vitaminas C, E, K y del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6 y B9 o ácido fólico), calcio, cobre, fósforo, hierro, magnesio, manganeso, potasio, selenio, silicio, sodio, yodo y zinc.
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Sistema de medidas
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Notas
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- Paso 1Ponemos las avellanas en una fuente apta para horno y las horneamos a 200º durante 15 minutos.
- Paso 2Una vez estén las avellanas tostadas, esperamos a que se enfríen y, cuando estén templadas, les quitamos la piel y las molemos muy bien en un procesador de alimentos.
- Paso 3Añadimos el resto de ingredientes y procesamos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la textura sea fina y cremosa. Cuando la tengamos lista, la guardamos en un tarro de cristal limpio y con tapa y la conservamos en la nevera.