Lasaña de berenjena, pimiento y quinoa

Lasaña de berenjena rellena de quinoa y pimiento
Lasaña de berenjena, pimiento y quinoa

La lasaña es un plato que acepta infinidad de posibilidades en cuanto al relleno y a los tipos de placas, lo cual da lugar a creaciones tan diferentes respecto a la tradicional como esta lasaña de berenjena, pimiento y quinoa; una versión ligera y libre de procesados, donde incluso los ingredientes empleados para la cobertura son naturales.

Esta versión, además, resulta perfecta para tomar como plato único, ya que la combinación de la quinoa con las verduras la convierte en una opción de lo más completa.

En cuanto a su sabor, destacan las notas dulces y semi-ácidas del pimiento, la jugosidad que aporta el tomate, y la deliciosa mezcla de acentos aromáticos que crea la bechamel junto al orégano.

Este plato es rico en proteínas completas (contiene todos los aminoácidos esenciales), hidratos de carbono complejos (aportan energía, son de bajo índice glucémico y nos dan sensación de saciedad durante más tiempo), omega 3, fibra, flavonoides, ácido clorogénico (antioxidante que previene la degeneración celular), betacaroteno, licopeno y triptófano. Además, nos aporta vitaminas A, C y del grupo B (B1, B2 y B6), calcio, fósforo, magnesio, potasio, zinc y, en menor cantidad, también hierro.

A continuación podéis ver qué ingredientes necesitáis y qué pasos tenéis que seguir para poder disfrutar de este saludable y sabroso plato.

 

Grado de dificultad Tiempo medio de preparación Raciones
Medio 1 hora y 30 minutos 2 personas

Ingredientes:

  • 1 berenjena grande
  • 100 gr. de quinoa
  • 2 pimientos rojos asados
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • 1/2 cucharada de orégano
  • Una pizca de sal
  • Queso parmesano vegano 
  • 750 ml. de bechamel vegetal
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

  1. Lavamos los pimientos y los ponemos a asar a 170º durante 40 minutos.
  2. Ponemos la quinoa en un colador y la lavamos bajo el grifo hasta que el agua salga limpia. Una vez la tengamos bien lavada, la ponemos en un cazo con el doble de agua que de quinoa y un poco de sal, y dejamos que se cueza durante 15 minutos. Retiramos del fuego, volvemos a pasar por agua fría en un colador, escurrimos y reservamos.
  3. Lavamos y pelamos la berenjena y la cortamos en láminas. Le echamos un poco de sal y la dejamos 15 minutos para que suelte el amargor. Pasado este tiempo, ponemos unas gotas de aceite en una sartén y hacemos las láminas de berenjena a la plancha. Cuando estén listas, las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite que puedan tener.
  4. Preparamos la bechamel y, una vez tengamos asados los pimientos, les quitamos la piel, los cortamos por la mitad y les quitamos las pepitas.
  5. Ponemos un poco de bechamel en el fondo de una bandeja de horno para montar la lasaña. Sobre la bechamel, colocamos 2 láminas de berenjena (una detrás de la otra, apoyando levemente una sobre la otra) y, sobre éstas, pimiento y la mitad de la quinoa, extendida a lo largo de las láminas. Sobre la quinoa, ponemos un poco de tomate frito y volvemos a repetir el mismo paso (berenjena, pimiento, resto de quinoa y tomate).
  6. Ponemos a precalentar el horno, echamos sobre la lasaña el orégano, añadimos el resto de bechamel hasta cubrirla y gratinamos a 175º durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo, sacamos la lasaña y espolvoreamos un poco de queso parmesano vegano para darle un extra de sabor.

A continuación podéis ver el proceso de manera más clara:

Primera capa: láminas de berenjena
Primera capa: láminas de berenjena
Segunda capa: pimiento asado
Segunda capa: pimiento asado
Tercera capa: quinoa
Tercera capa: quinoa
Añadimos el tomate
Añadimos el tomate
Repetimos el proceso y añadimos el orégano
Repetimos el proceso y añadimos el orégano
Lasaña terminada recién salida del horno
Lasañas terminadas recién salidas del horno

Notas:

  • Es recomendable que echéis el orégano antes que la bechamel para evitar que éste se queme a la hora de gratinar.
  • También podéis utilizar pimientos asados envasados para ahorraros el paso número 1.
  • Recordad echar el parmesano una vez sacada la lasaña del horno, ya que al no fundirse, puede quemarse.

Si tenéis cualquier duda, nos la podéis dejar en los comentarios. Y si os animáis y queréis mostrar al mundo vuestras creaciones, no dudéis en etiquetarnos, ¡nos encantará verlas por las redes! :)

Adaptación de: www.cocinademiabuelo.com

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