Tarta vegana de horchata

Tarta vegana de horchata
Tarta vegana de horchata

Al igual que la tarta fría de limón, esta tarta de horchata es una opción ideal para disfrutar de un postre delicioso y refrescante en los días más cálidos del año.

Se trata de una tarta dulce y fresca con auténtico sabor a verano y una textura suave y cremosa que, además, se prepara sin horno.

Y es que es un postre que combina a la perfección algunos de los irresistibles más top del verano: la horchata y la tarta fría (con su crocante base de galleta incluida); uniendo, así, lo mejor de los dos mundos.

Un plus para darle un toque vistoso y llamativo a esta tarta es servirla con un poco de canela espolvoreada por encima. De esta manera crearemos un contraste exquisito.

Por otro lado, al estar realizada con horchata, permite que nos beneficiemos de las fantásticas propiedades de ésta, como es su contenido en fibra, ácido oleico omega 9, aminoácidos, vitaminas E y C, calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio y zinc.

A continuación podéis ver qué ingredientes necesitáis y los pasos a seguir para poder hacer una de las tartas reinas del verano en su versión más delicada.

Grado de dificultadTiempo de preparaciónRaciones
Media1 h.Para 10 raciones

*Más 8 horas de refrigeración

Ingredientes para la base

  • 250 gr. de galletas veganas ecológicas
  • 100 gr. de margarina no hidrogenada (derretida)

Ingredientes para el relleno

Preparación

  1. Trituramos las galletas y las mezclamos con la margarina hasta obtener una masa. A continuación la ponemos en un molde desmontable y la introducimos en el congelador mientras elaboramos el relleno de la tarta.
  2. En un bol, montamos el aquafaba a punto de nieve con unas varillas eléctricas, cuando esté montada, la introducimos en la nevera.
  3. En otro bol, echamos la nata para montar y la montamos con las varillas eléctricas hasta obtener una consistencia firme. Cuando la nata esté montada, la introducimos también en la nevera.
  4. Apartamos ⅕ del total de la horchata, le echamos el agar-agar y removemos hasta que este último se haya diluido por completo. Reservamos.
  5. Echamos el resto de la horchata en un cazo, la ponemos a calentar a fuego medio y, cuando la horchata esté caliente (sin hervir), agregamos la mezcla de horchata y agar-agar que habíamos preparado y removemos de manera continua. Cuando la mezcla empiece a espesar, dejamos 1 minuto y, seguidamente, apagamos el fuego.
  6. Dejamos reposar la mezcla durante un par de minutos y, pasado este tiempo, añadimos el aquafaba y removemos con cuidado.
  7. A continuación añadimos la nata y mezclamos con movimientos envolventes para que no se desmonte.
  8. Cuando tengamos todo mezclado, sacamos del congelador el molde donde está la base de la tarta y lo rellenamos con la masa. Seguidamente, lo protegemos tapándolo con una tapadera y lo introducimos en la nevera durante un mínimo de 8 horas para que adquiera una buena consistencia. Pasado este tiempo, desmoldamos y servimos con un poco de canela espolvoreada por la superficie de la tarta.
Tarta vegana de horchata terminada
Tarta vegana de horchata terminada
Detalle de Tarta vegana de horchata
Detalle de Tarta vegana de horchata
Porción de Tarta vegana de horchata
Porción de Tarta vegana de horchata

Notas

  • Os recomendamos que os aseguréis de que las galletas no contienen, además de ingredientes de origen animal, aceite de palma.
  • A la hora de elegir la margarina, mirad que ésta no sea hidrogenada y que no contenga aceite de palma entre sus ingredientes ni ningún componente de origen animal (P.ej.: gelatina o suero de leche).
  • Si utilizáis horchata ya preparada, aseguraros de que ésta no contiene ingredientes de origen animal.
  • El aquafaba es el líquido que se obtiene de la cocción de las legumbres, especialmente de garbanzos. Se puede utilizar tanto la que se obtiene de cocinarlas, como la que se encuentra en los botes de legumbres ya cocinadas, aunque en este último caso, es mejor asegurarse de que no contiene más que agua y sal. El aquafaba no deja ningún tipo de sabor y aporta textura.
  • Para hacer esta tarta hemos utilizado un molde de 22 cm de diámetro.
  • Aunque tras 8 horas en nevera, la tarta ya estará lista para consumir, lo ideal es que, una vez terminada, repose refrigerada durante 12 horas para que tenga una óptima consistencia.

Si tenéis cualquier duda, nos la podéis dejar en los comentarios. Y si os animáis y queréis mostrar al mundo vuestras creaciones, no dudéis en etiquetarnos, ¡nos encantará verlas por las redes! :)

¿Nos acompañáis en las redes sociales? ¡Nos encontraréis en Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest!