
Tiramisú crudivegano de castañas y chocolate
*Más las 8 horas de hidratación y las 8 horas de reposo
El tiramisú es uno de los postres más conocidos y extendidos que existen, cosa que hace que casi todo el mundo lo conozca y, al mismo tiempo, que nadie sepa su origen al 100%.
Y es que, aunque hay quien dice que apareció en los años 70 del siglo pasado en la región de Véneto, hay versiones que cuentan que es un dulce que se creó en Siena en el s.XVII para la visita del duque de Toscana, Cosimo III de Medici; y que el nombre que le dieron originariamente fue ‘Zuppa del duca’ en honor a éste.
Esta versión dice que el duque quedó tan encantado que lo llevó a la corte de Florencia y que, desde aquí y gracias a su buena fama, se extendió hasta la región de Véneto, donde lo tomaban los cortesanos por sus propiedades excitantes, razón por la cual se le empezó a llamar ‘Tiramisú’, que en italiano significa ‘me tira hacia arriba’ (algo así como ‘me anima’).
Otra versión muy extendida es la que dice que es un dulce que data de los años 50 del siglo pasado y que proviene de la región de Véneto, donde era ofrecido por las madammes en los burdeles con el fin de animar a los clientes.
Tras la prohibición de estos locales en 1958, no es hasta 10 años más tarde que se vuelve a tener noticia de este postre, cuando la propietaria de una cadena de restaurantes de la misma región dice haberlo creado en los años 70 junto a su pastelero, aunque éstos, a día de hoy, tampoco se ponen de acuerdo entre sí sobre quién es el verdadero autor.
Esta última es la versión que más peso está ganando en los últimos tiempos, y por la que la región de Véneto está peleando para que le den el certificado ETG (Especialidad Tradicional Garantizada).
En cuanto a la receta de tiramisú, ésta ha ido variando a lo largo de los años, pasando de una versión más líquida a una más sólida, y ahora que nos encontramos en un nuevo siglo y sabemos que podemos conseguir cualquier plato, dulce o salado, sin emplear ningún producto de procedencia animal, podemos añadir nuevas versiones de este postre que nos permitirán disfrutar mucho más de él, ya que sabremos que nadie ha tenido que sufrir para su elaboración y que, además, resultan mucho más saludables.
Este tiramisú raw está hecho con una dulce capa de crema de castañas y otra capa de mousse de chocolate, la cual, a su vez, descansa sobre una sólida base de intenso sabor a café libre de harinas y de azúcar.
Éste es un dulce ideal para tomarlo en otoño, no solo porque es tiempo de castañas, sino porque éstas nos ayudan a atemperar el cuerpo y a afrontar los primeros fríos gracias a su riqueza en carbohidratos.
Pero además de ser muy ricas en hidratos de carbono complejos que nos sacian y nos aportan energía de larga duración, las castañas también tienen un alto contenido en fibra, vitaminas del grupo B (B1, B3, B6 y B9 o ácido fólico), potasio y hierro.
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Sistema de medidas
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Para la base
Para la capa de mousse de chocolate
Para la capa de crema
Para decorar
Notas
Toca sobre los pasos para marcarlos como hechos
- Paso 1Pelamos bien las castañas y las ponemos en remojo durante 12 horas. Transcurrido este tiempo, las escurrimos, deshuesamos los dátiles y metemos en la batidora todos los ingredientes para hacer la base del tiramisú. Batimos bien hasta conseguir una masa homogénea.
- Paso 2Colocamos la masa en un molde de unos 15 cm. de ancho, la esparcimos bien, y presionamos bien contra el fondo. Cuando lo tengamos, lo metemos en el congelador.
- Paso 3En el vaso de la batidora limpio, ponemos los ingredientes para la mousse de chocolate y los batimos hasta que estén todos bien mezclados y tengamos una masa suave. Sacamos el molde del congelador y colocamos la mousse sobre la base, extendiéndola bien por todo el molde. Volvemos a introducir en el congelador.
- Paso 4Con la batidora nuevamente limpia, batimos los ingredientes reservados para la capa de crema y, una vez batidos, sacamos el molde del congelador y le echamos la crema, esparciéndola con cuidado para que quede toda la superficie cubierta por igual. Cubrimos el molde con film transparente y lo dejamos en el congelador unas 6 horas.
- Paso 530 minutos antes de servirlo, lo sacamos del congelador y, a la hora de servir, espolvoreamos un poco de cacao por encima para conseguir contraste y reforzar el sabor del café.