Moussaka griega clásica vegana

1 h 30 mTiempo total
MediaDificultad
6Raciones

La moussaka es uno de los platos más emblemáticos de la cocina griega, aunque originalmente se trata de un plato de ascendencia árabe, pues, además de ser quienes introdujeron la berenjena en Grecia y en toda Europa en la Edad Media, los árabes preparaban un plato muy similar denominado maghmuma, cuya receta aparece por primera vez en un libro de cocina de la región de Bagdad, titulado ‘Kitab al-Tabikh’ (El Libro de los Platos), que data del siglo XIII.

A pesar de sus antiguos orígenes, la primera receta de moussaka la encontramos en el ‘Libro de cocina turca’ de Turabi Efendi, publicado en el año 1862; y no es hasta el año 1910 que la moussaka se prepara tal y como la conocemos a día de hoy, ya que la incorporación de la bechamel es obra del chef griego Nikolaos Tselementes, quien en su libro ‘Odigós Mageirikís’ (Guía de Cocina) añadió a la receta esta rica salsa con el objetivo de adaptarla a la cocina francesa clásica.

La moussaka es un plato que recuerda mucho a la lasaña, por lo que no es de extrañar que se la considere la precursora de ésta. La mayor diferencia que se puede apreciar entre ambas es que, así como en la lasaña las diferentes capas están divididas por placas de pasta, lo que separa las distintas capas en la moussaka son rodajas de berenjena.

Esta moussaka griega clásica vegana tiene un sabor cálido y reconfortante. También tiene un relleno muy jugoso del que destaca la melosidad que le aporta la bechamel vegetal que une los diferentes pisos, formados éstos por una base de finas rodajas de patata, diversas capas de carne vegetal separadas por tiernas rodajas de berenjena y una cobertura final gratinada irresistiblemente deliciosa.

Uno de los principales ingredientes para preparar esta moussaka es la soja texturizada, que es rica en proteínas completas, baja en grasa, baja en azúcares y, al igual que el resto de ingredientes de esta receta, es libre de colesterol y grasas perjudiciales.

Así, esta moussaka es, en su conjunto, rica en proteínas completas, fibra, ácido clorogénico (antioxidante que evita la degeneración celular), flavonoides, glutatión, licopeno, Gamma Aminoácidos Bútiricos (GABA), alicina, aliína, carbohidratos, lecitina, isoflavonas, ácidos grasos omega 3, vitaminas A, C, E, K y del grupo B (B1, B2, B6y B9 o ácido fólico); azufre, calcio, fósforo, hierro, magnesio, manganeso, potasio, selenio, sodio y, en menores cantidades, betacarotenos, cobre y zinc.

Si además añadimos parmesano de anacardo para darle un toque de sabor más intenso, obtendremos dosis extra de proteínas, ácidos grasos esencialesomega 6,triptófano,fitoesteroles,fibra,vitaminas Eydel grupo B(B1,B2,B3,B5,B6yB9oácido fólico),magnesio,potasio,fósforo,selenio,cobre,manganeso,cromo,litio,vanadio,molibdenoyzinc.

Categorias